El miércoles pasado me sentía como un renacuajo... Acababa de rejuvenecer un cuarto de siglo!!!
Estaba en una pradera, verde como la Heineken, rodeado de mis amigos de la infancia. Disfrutábamos sentados en una mesa de madera, pintando y coloreando monigotes, bebiendo cola caos y peleándonos por los Petit Suissss.
A Pedrito se le terminó la cera roja y se la robó a Manolito... ¡¡¡Eso era suficiente para no parar de reir en 1 hora!!!
Jugábamos al corro de la patata, al escondite inglés, nos bañabamos en el rio y corríamos por el cesped, como verdaderos seres libres.
Cuando empezaba a anochecer me acerque a Julieta y la llevé a un matorral a unos 25 metros de mis padres (todo un mundo para nuestro tamaño de 1 metro). Alli, despues de un "que si", "que no", todo fue como pensaba... El doctor FLY estaba manos a la obra con la paciente JULIETA. Que momento amigos, que momento.
Cuando todo iba sobre ruedas oimos, sin ningún tipo de clemencia, una voz de ultratumba que decia "chicos ya es hora de irse a la cama!!!" y no era mi madre, era el camarero de la Fábrica de Pan.
Pues eso amigos, que si quereis pasároslo como enanos, los miércoles a la Fábrica de Pan....
Bssssss (sobre todo a Julieta, porque si lee esto, a lo mejor la vuelvo a ver!!!)
Por cierto, la Fábrica de Pan es un garito que está en San Bartolomé 21 (Chueca) y no me llevo comision, vamos, que me la pela...
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